Archivo de la etiqueta: HISTORIA CONTEMPORÁNEA XIX

Unidad 4 Liberalismo y Nacionalismo

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CONCEPTOS POLÍTICOS EDAD MODERNA Y CONTEMPORÁNEA

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¿QUÉ ES EL TERCER ESTADO? 1789

Es preciso  entender por Tercer Estado el conjunto de ciudadanos que pertenecen al orden común. Todo el que es privilegiado por la ley, de la manera que sea, sale del orden común, es excepción de la ley común y, en consecuencia, no pertenece al Tercer Estado. Una ley común y una representación común es lo que hace una nación; es demasiado cierto, sin duda, que no se es nada en Francia cuando no se tiene  para sí más que la protección de la ley común. Si no se tiene algún privilegio, es preciso revelarse a soportar el desprecio, la injuria y todo tipo de vejaciones. Para impedir ser aplastado del todo, qué le queda al desgraciado no privilegiado?……

Primera petición: que los representantes del Tercer Estado no sean elegidos más que por los ciudadanos que pertenecen verdaderamente al Tercer Estado….

Segunda petición: que sus diputados sean iguales en número a los de los dos órdenes privilegiados…….

Tercera y última petición: que los Estados Generales voten no por orden, sino por cabezas…..

 

En este estado de cosas, qué le queda por hacer al Tercer Estado si quiere verse en posesión de sus derechos políticos de una manera útil a la nación?. Se presentan dos medios para conseguirlo. Siguiendo el primero, el Tercer Estado debe reunirse aparte, no concurrirá con la nobleza y el clero, no se quedará con ellos, ni por órdenes ni por cabezas. Ruego que se preste atención a la diferencia que hay entre la asamblea del Tercer Estado y las de los otros órdenes. La primera representa a veinticinco millones de hombres y delibera sobre los intereses de la nación. Las otras do, aunque las consideramos juntas, no tienen poderes más que de unos doscientos mil individuos y no piensan más que en sus privilegios. Se dirá: el Tercer Estado sólo no podrá formar los Estados Generales. ¡Tanto mejor! Compondrá una Asamblea Nacional.

E.J. SIEYES: ¿Qué es el Estado llano?

LA REFORMA DE LA EDUCACIÓN EN ESPAÑA

Yo no me detendré en asegurar a la Sociedad ( de Amigos del País de Asturias) que estas luces y conocimientos sólo pueden derivarse del estudio de las ciencias matemáticas, de la buena física, de la química y de la mineralogía, facultades que han enseñado a los hombres muchas verdades útiles, que han desterrado del mundo muchas preocupaciones perniciosas,  y a quienes la agricultura, las artes y el comercio de Europa deben los rápidos progresos que han hecho en este siglo…….

Y, en efecto, ¿cómo será posible sin el estudio de las matemáticas, adelantar el arte del dibujo, que es la única fuente donde las artes pueden tomar la perfección y el buen gusto?…..

Jovellanos: Discurso sobre la necesidad de cultivar en el Principado el estudio de las ciencias naturales (1782)

DESVINCULACIÓN Y DESAMORTIZACIÓN 1794

           La Sociedad, señor, penetrada de respeto y confianza en la sabiduría y virtud de nuestro clero, está tan lejos de temer que le sea repugnante la ley de amortización, que antes bien cree que si S.M. se dignase de encargar a los reverendos prelados de sus iglesias que promoviesen por sí mismos la enajenación de sus propiedades territoriales  para volverlas a las manos del pueblo, bien fuese vendiéndolas y convirtiendo  su producto en imposiciones de censos o en fondos públicos, o bien dándolas en foros o en enfiteusis perpetuos y libres de laudemio, correrían ansiosos a hacer este servicio a la patria con el mismo celo y generosidad con que la han socorrido siempre en todos sus apuros (…).

             La primera providencia que la nación reclama de estos principios, es la derogación de todas las leyes que permiten vincular la propiedad territorial. Respétense enhorabuena las vinculaciones hechas hasta ahora bajo su autoridad; pero pues han llegado a ser tantas y tan dañosas al público, fíjese cuanto antes el único límite que puede tener su perniciosa influencia.

 Debe cesar por consecuencia la facultad de vincular por contratos entre vivos, y por testamento por vía de mejora, de fideicomiso, de legado o en otra cualquiera forma, de manera que conservándose a todos los ciudadanos la facultad de disponer de todos los bienes en vida y muerte, según las leyes, sólo se les prohiba esclavizar la propiedad territorial con la prohibición de enajenar, ni imponerle gravámenes equivalentes a esta prohibición.

 G.M. DE JOVELLANOS:  Informe … en el Expediente de Ley Agraria (1794)

DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DE EEUU 1776

Cuando en el curso de los acontecimientos humanos, se hace necesario a un pueblo disolver los lazos políticos que le han ligado a otro, y asumir, entre todos los poderes de la tierra, la situación de independencia e igualdad a que las leyes de la naturaleza y el Dios de la naturaleza lo reclama, el mínimo respeto a las opiniones de la humanidad exige que declare las causas que lo han impelido a la separación. Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados en la igualdad, y dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables entre los que se encuentran la vida, la libertad y el derecho a la felicidad. Que, para asegurar estos derechos, los hombres crean gobiernos que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados. Que cualquier otra forma de gobierno que atente a estos fines puede el pueblo alterarla o abolirla para instituir un nuevo gobierno, que tenga su fundamento en tales principios y organice sus poderes de tal forma, que parezca más seguro alcanzar mediante él la seguridad y la felicidad. La prudencia, en verdad, enseña que los gobiernos largamente establecidos no pueden cambiarse por causas ligeras y transitorias, y de acuerdo con esto, la experiencia ha mostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir mientras los males sean sufribles, que a hacerse justicia a si mismo, mediante la abolición de las formas a la que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones persiguiendo invariablemente el mismo objetivo, hace patente un designio de reducirla bajo el despotismo más absoluto, es su derecho, es su deber, arrojar de sí tal gobierno y proporcionarse nuevas leyes para su seguridad futura. Tal ha sido el sufrimiento paciente de estas colonias; y tal es ahora la necesidad que las obliga a alterar sus antiguos sistemas de gobierno. La historia del actual rey de Gran Bretaña es una historia de repetidas injurias y usurpaciones que tienen todas como directo objetivo el establecimiento de una tiranía absoluta sobre estos Estados. Para probar esto, expondremos los hechos a un mundo que los ignora (….). En esta etapa de esta creciente opresión, hemos reclamado en los términos más humildes; nuestras repetidas peticiones han sido contestadas por una injuria redoblada. Un príncipe cuyo carácter está así marcado por todos los actos que pueden definir a un tirano, es indigno de ser gobernante de un pueblo libre. No hemos dejado de llamar la atención a nuestros hermanos británicos. De vez en cuando, les hemos prevenido de los intentos que hacía su parlamento para extender sobre nosotros una jurisdicción injustificable. Les hemos recordado las circunstancias de nuestra emigración y nuestro establecimiento aquí. Hemos apelado a su nativo sentido de justicia y magnanimidad, y les hemos conjurado por los lazos de nuestro común parentesco a repudiar estas usurpaciones que, inevitablemente, interrumpían nuestros contactos y correspondencia. También ellos han sido sordos a la justicia y a la consanguinidad. Debemos, por tanto, consentir en la necesidad, que denuncia nuestra separación y considerarlos, como al resto de la humanidad, enemigos en la guerra y en la paz amigos. Nosotros, por tanto, representantes de los EEUU de América reunidos en congreso general, apelando al supremo Juez del mundo de la rectitud de nuestras intenciones, en el nombre y por autoridad del pueblo de estas Colonias, solemnemente publicamos y declaramos, que estas Colonias unidas son, y de derecho deben ser, Estados libres e independientes; que se consideran libres de toda unión a la corona británica, y que toda conexión política entre ellas y el Estado de la Gran Bretaña es y debe ser totalmente disuelta; y que como Estados libres e independientes, tienen pleno derecho a declarar la guerra, concluir la paz, contraer alianzas, establecer comercio, y hacer todos los otros actos y cosas que los Estados independientemente pueden hacer por derecho. Y, para ayuda de esta declaración, con una firme confianza en la protección de la divina Providencia, empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas, nuestro honor.

DECLARACIÓN DE DERECHOS DE VIRGINIA 1776

                                 

  1. Todos los hombres son por naturaleza igualmente libres e independientes….. no pueden ser privados por ningún convenio; a saber: el goce de la vida y libertad y los medios de adquirir y poseer la propiedad y de buscar y conseguir la felicidad y la seguridad.

 

2. Todo poder reside en el pueblo (….).

3. El gobierno está o debe estar instituido para el beneficio, protección y seguridad común del pueblo, nación o comunidad (….) cuando cualquier gobierno sea inadecuado o contrario a estos propósitos, una mayoría de la comunidad tiene un indudable, inalienable e inquebrantable derecho a reformarlo, alterarlo o abolirlo en la forma que se juzgue más conveniente para la seguridad pública.

4. Ningún hombre, o grupo de hombres, tiene derecho a monopolizar o segregar emolumentos o privilegios de la comunidad (…..).

5.  Los poderes legislativo y ejecutivo del Estado deben separarse y distinguirse del judicial (…).

 6. Las elecciones de miembros que actúan como representantes del pueblo en la asamblea deben ser libres (…).

 7.  Todo poder de suspensión o ejecución de leyes por cualquier autoridad que carezca del consentimiento de los representantes del pueblo, es injurioso a sus derechos, y no debe ser ejercido.

 8. En todo proceso criminal, cualquier hombre tiene derecho a exigir la causa y naturaleza de su acusación, a ser enfrentado a sus acusadores y testigos, a reclamar pruebas a su favor, etc. (…).

 9. No debe exigirse una excesiva fianza, ni imponerse multas cuantiosas, ni infligirse castigos crueles o no acostumbrados.

 10. Se consideran gravosas y opresivas y no deben tolerarse las órdenes de prisión generales (…) sin pruebas de un hecho cometido (…).

 11. En las controversias que se refieren a la propiedad y en los litigios entre hombres, es preferible a cualquier otro, el antiguo juicio mediante jurado, que debe considerarse sagrado.

 12. La libertad de imprenta es uno de los grandes baluartes de la libertad (…).

 13. Un ejército organizado, formado por el cuerpo de los ciudadanos preparados para las armas, es la adecuada y natural salvaguarda de un Estado libre; los ejércitos permanentes en tiempo de paz deben evitarse como peligrosos para la libertad; en todos los casos, los militares deben estar estrictamente subordinados al poder civil y gobernados por él.

 14. El pueblo tiene derecho a un gobierno uniforme; y por tanto ningún gobierno separado o independiente del de Virginia puede erigirse o establecerse dentro de los límites de éste.

 15. Ningún gobierno libre, ni los beneficios de la libertad, pueden conservarse en ningún pueblo sino por una firme adhesión a la justicia, moderación, templanza (…).

 16. La religión, es decir, el deber que tenemos hacia nuestro Creador, y la manera de realizarlo, debe orientarse exclusivamente por la razón y la convicción no por la fuerza o la violencia (…).

CRÍTICA DEL MILAGRO

            Entre estos dos extremos, de negar los milagros con protervia y creerlos con facilidad, está la senda de la recta razón. Yo confieso que es muy difícil determinar a punto fijo la existencia  de algún milagro. Cuando la experiencia  propia la representa, es menester una prudencia y sagacidad exquisita para discernir si hay engaño, y un conocimiento filosófico grande para averiguar si el efecto que se admira es superior a las fuerzas de la naturaleza. Si es de oídas, es forzoso que en el sujeto o sujetos que deponen de vista, se suponga, sobre las prendas expresadas, una inviolable veracidad.

   Es a veces tan artificiosa la mentira, que sin prolijo examen no puede descubrirse el engaño. Algunos mendigos fingieron, impedidos sus miembros, para mover más a compasión; y después, usando de ellos, se ostentaron milagrosamente curados, visitando a este o a aquel santuario, porque creído el prodigio, es poderosa recomendación para granjear la limosna (….)

  B. J. FEIJOÓ: Milagros supuestos. Teatro crítico universal (1729)

CARTA OTORGADA DE LUIS XVIII (1814)

 La divina Providencia volviéndonos a llamar a nuestros Estados después de una larga ausencia, nos ha impuesto grandes obligaciones.(…)El estado actual del Reino requería una Carta Constitucional; la habíamos prometido y la publicamos. Nos hemos considerado que aunque en Francia la autoridad resida completamente en la persona del Rey, nuestros predecesores no habían vacilado nunca en modificar su ejercicio (…). Nos hemos debido recordar también que nuestro primer deber hacia nuestros pueblos era el de conservar, para su propio interés, los derechos y prerrogativas de nuestra Corona (…)En virtud de lo cual, Nos, voluntariamente y por el libre ejercicio de nuestra autoridad real, hemos acordado y acordamos, conceder y otorgar a nuestros súbditos, tanto por Nos como por nuestros sucesores y para siempre esta Carta Constitucional (…)

Luis XVIII, Carta Otorgada a los Franceses (1814)

SOBRE LA UNIDAD ITALIANA 1861

Por eso Italia será una. Sus condiciones geográficas, su lengua y su literatura; las necesidades de defensa y de poder político; el deseo de las poblaciones, los instintos democráticos innatos del pueblo, el presentimiento de un progreso al que todas las fuerzas y las facultades del país deben contribuir; la conciencia de que algo ha comenzado en Europa y de las grandes cosas que tiene todavía Italia que cumplir en el mundo, todo señala este objetivo.

                                                                     MAZZINI: “ Sobre la unidad de Italia”  1861